Anonimato en internet

CÓMO CONSEGUIR ANONIMATO EN INTERNET

 

Todos y cada uno de los pasos dados por un usuario en su recorrido por la red quedan registrados: cada correo enviado o recibido, cada página web visitada, cada descarga realizada, e incluso cada conversación en un chat.

Es obligatorio tener en cuenta esta realidad, aunque pueda parecer que significa una situación tan exagerada que invita a la paranoia. El usuario ha de concienciarse de que, aunque se encuentre en soledad ante el ordenador navegando por Internet, nunca hay total garantía de intimidad e inmunidad, sobre todo si los conocimientos son limitados y no se presta la atención debida a las aplicaciones de seguridad.

El hecho de navegar por la red implica dejar un rastro: al visitar un sitio web, se facilita al mismo la dirección IP del ordenador con el que se accede (y por lo tanto la ubicación geográfica), además de información relativa al software y al hardware (sistema operativo, tipo de navegador, dimensiones de la pantalla, entre otros datos). Si la web visitada hace uso de cookies, la información que se pretende obtener de los visitantes puede ser incluso más específica: los sitios web a los que acceden, las compras realizadas, el tiempo de conexión medio… Todo esto puede servir para producir perfiles para las empresas de publicidad y marketing, que adquieren esos datos para aumentar sus bases de datos objetivamente.

En otros sitios web con menos escrúpulos aún es posible que se use la dirección IP para realizar un escaneo de los puertos en busca de vulnerabilidades, para así introducir en el ordenador del incauto usuario algún software espía (spyware) o un troyano. De igual modo se puede añadir a las imágenes determinadas líneas de código malicioso (debido a esto la mayoría de gestores de correo electrónico no muestran los elementos gráficos en el momento de la recepción de e-mails que los incluyen, hasta que el usuario lo permite).

En la página web tools-on.net es posible comprobar la rapidez con la que se puede generar un completísimo informe de los usuarios que visitan un sitio. En este caso se trata de una web dedicada a ofrecer diferentes herramientas y utilidades a los internautas, así que en principio se puede realizar el test sin demasiadas preocupaciones. Simplemente hay que pulsar en GO, en el primer cuadro de texto que muestra la página y en el que se informa de la inocuidad del proceso en cuestión:

De esta forma, tras unos segundos de análisis automático, aparecen diversos datos: dirección IP, tipo y versión de navegador, sistema operativo, página de referencia, el identificador del cliente, el servidor de correo electronico preferente…

Si bien no hay que obsesionarse con estas cuestiones, es del todo recomendable evitar visitar sitios web sospechosos sin antes tomar las debidas precauciones. Un servicio que puede ser de gran utilidad en estos casos es el que permite la navegación anónima.

Los servicios web de anonimato actúan como puente entre el usuario y el sitio web que este visita, ocultando la dirección IP del internauta y sustituyéndola por la dirección del anonimizador, que es la que registra el sitio web visitado. Este proceso se aplica también a cada enlace que se siga desde una página, siempre que esta sea accedida a través del servicio de anonimato.

Algunos de estos servicios son ofrecidos gratuitamente, en muchos casos con funciones limitadas (no permiten rellenar campos de texto en una página web visitada, no permiten seguir enlaces, contienen publicidad gráfica sobreimpresionada en las ventanas o tienen restricciones similares). La limitación común en todos es la imposibilidad de acceder a las descagas. Uno de los anonimizadores web más destacables es Anonymouse, que no presenta restricciones (salvo para realizar descargas) pero sí que incluye un pequeño recuadro o banner publicitario en la pantalla durante la navegación, aunque sin ser excesivamente molesto.

Al acceder a la página, se debe escoger entre el idioma inglés o el alemán, no hay una opción para la lengua española, pero su uso es extremadamente sencillo, así que eso no debería ser un problema, como se verá a continuación.

Una vez escogido el idioma (para el ejemplo, se ha optado por el inglés), se accede a la página específica del servicio, en la cual simplemente hay que introducir la URL (dirección) de la página que se quiera visitar y, acto seguido, pulsar en Surf anonymously o la tecla Enter.

Si se realiza la prueba, se podrá apreciar el pequeño cuadro publicitario mencionado antes. En el caso de que no permita ver una parte esencial de la página web visitada o moleste, se puede cerrar el recuadro pulsando en la X ubicada en la parte superior derecha del mismo, que solamente aparecerá de nuevo cuando se acceda a otra página o sitio desde la actual.

Hay que señalar que la velocidad de navegación se reduce bastante, debido a que la conexión entre el usuario y el sitio web al que se pretenda acceder no es directa: el anonimizador actúa de filtro.

Si lo que se pretende es enviar un correo electrónico de forma totalmente anónima, se puede hacer uso de una utilidad similar a la anterior, que ofrece también el mismo sitio web gratuitamente: AnonEmail.

Como se puede ver si se accede a la página, el procedimiento es tan sencillo como rellenar los campos correspondientes que aparecen en un formulario:

En To se debe indicar el correo electrónico del destinatario, en Subject el asunto y en el campo Message se introduce el texto del mensaje en cuestión. Para enviarlo, pulsar en Send Anonymously.